Empobrecimiento estratégico
Por Lic. Dan Kucawca
Miembro del Observatorio de Relaciones Internacionales
Recientemente el Departamento de Estado norteamericano informó en un documento oficial que la Argentina ya no es considerado un aliado estratégico extra N.A.T.O. , mientras que la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes americana incluyó a nuestro país junto a Nicaragua, Venezuela , Bolivia y Ecuador en una lista de naciones que no comparten los valores básicos de “libertad, seguridad y prosperidad” y se propone cortar toda ayuda económica y otros tipos de cooperación.
Claramente el deterioro en la relación es cada vez más profundo. Quizás esto sea un gran logro buscado por nuestro gobierno afanosa y ridículamente, con nuestro canciller abriendo baúles en Ezeiza o acusando de torturadores a los que estaban cooperando con nuestra seguridad, entre otras cosas.
Sin embargo el hecho que los E.E.U.U sean la primera economía del planeta, uno de nuestros principales socios comerciales e inversores en nuestra economía y con gravitación determinante en todos los Organismos Internacionales relevantes del mundo hacen que este deterioro estratégico afectará nuestros intereses nacionales por mucho tiempo.
La Cancillería se enorgullece públicamente del acuerdo “estratégico” con Qatar que, en realidad, no es más que el marco para la compra de gas sin licitación por unos u$s 40.000 millones de dólares, a unas ocho veces el precio que se paga a nuestros productores locales, tratando de encubrir la histórica pérdida de la independencia energética este mismo año.
Con la Unión Europea aún estamos en default y, no sorpresivamente, sin tratado comercial. Con China y Brasil, que completan la lista de nuestros mercados más importantes estamos con fuertes fricciones comerciales (miles de autos varados en la frontera y casi un año sin compras de aceite de soja, etc.).
Las inversiones directas que llegan a la Argentina (6.193 millones de dólares en 2010) son sólo un tercio de las que llegan a Chile (15.095 mill.de dólares), inferiores a las de Perú (7.328 mill.de dólares), de Colombia (7328 mill.de dólares) y de Brasil (48.462 mill.de dólares), pero si analizamos la calidad de las mismas, la mayoría de las que llegan a nuestro país se trata de cambios de paquetes accionarios y no inversión productiva directa.
Esto provoca un grave retroceso en nuestra posición estratégica relativa, perdiendo competitividad y productividad, y, en consecuencia, empleos, calidad de vida, riqueza (que así nunca podrá ser redistribuida).
Lo que estamos presenciando, como consecuencia de políticas erradas, no es un realineamiento estratégico de la Argentina, sino, un grave empobrecimiento estratégico.
Buenos Aires, agosto 1 de 2011
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